El sur de Belize se consolida como uno de los destinos turísticos más completos y diversos de la región. A través de una propuesta que combina el relax de las playas caribeñas con la inmersión cultural en la selva, las regiones de Placencia y Toledo ofrecen una experiencia integral para los viajeros que buscan naturaleza, gastronomía y autenticidad.
Placencia: Playas paradisíacas, arrecifes y encanto costero
Ubicada en el extremo sur del Distrito Stann Creek, la península de Placencia cuenta con 26 kilómetros de playas de arena dorada y tranquilas lagunas. Se destaca por albergar las playas continentales más extensas y cristalinas del país, diferenciándose de otras zonas dominadas por manglares.
- Atractivos clave: En el centro del pueblo se encuentra la famosa Placencia Sidewalk, una estrecha calle peatonal llena de arte local, cafeterías y gastronomía costera.
- Aventuras marinas: Por su cercanía a la Gran Barrera de Coral de Belize (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), es el punto de partida para practicar esnórquel y buceo en reservas marinas como Laughing Bird y Silk Cayes, donde se nada junto a tortugas, rayas y tiburones nodriza. Además, entre marzo y junio es posible avistar el tiburón ballena cerca de Gladden Spit.
- Ecoturismo: A corta distancia se ubica el Santuario de Vida Silvestre Cockscomb Basin (la primera reserva de jaguares del mundo) y el Parque Nacional Mayflower Bocawina.
- Conectividad y hospedaje: Se puede acceder mediante un vuelo local de 30 minutos desde Belize City o por la carretera Hummingbird Highway. La oferta hotelera contempla desde resorts de lujo frente al mar hasta posadas locales.
Toledo: La joya cultural y la capital del chocolate
Más al sur, el distrito de Toledo representa la tradición y la riqueza multicultural del país, con una importante presencia de las comunidades Kekchí y Mopán Maya, además de grupos garífunas y criollos.
- Historia Arqueológica: Alberga vestigios mayas fundamentales como Nim Li Punit, célebre por su colección de estelas talladas en piedra, y Lubaantún, el centro ceremonial más grande de la zona, famoso por su arquitectura de bloques de piedra caliza ensamblados sin mortero.
- La Ruta del Cacao: Reconocida como la Capital del Chocolate de Belize, la región permite participar en todo el proceso artesanal maya para la elaboración del chocolate. En mayo, la zona celebra el Festival del Chocolate, evento que reúne a artesanos, música y gastronomía local.
- Naturaleza y Turismo Comunitario: Toledo destaca por sus experiencias de turismo en cuevas ceremoniales como Hokeb Ha (Blue Creek), cascadas en el Parque Nacional Río Blanco y actividades de tirolesa y tubing en Big Falls.
- Opciones de estadía: Los visitantes pueden alojarse en pequeños hoteles en Punta Gorda, eco-lodges inmersos en la selva tropical, posadas rurales en fincas agrícolas o mediante programas de hospedaje comunitario con familias mayas.
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