El turismo en Cuba atraviesa una etapa de transformación marcada por desafíos operativos, cambios en la administración hotelera y una menor conectividad aérea internacional. Sin embargo, tanto operadores turísticos como representantes del destino coinciden en que la actividad continúa funcionando y que los servicios para los viajeros mantienen niveles de normalidad en los principales polos turísticos.
La disminución en la llegada de visitantes internacionales durante los últimos meses se convirtió en una de las principales preocupaciones para la industria. A ello se sumaron dificultades vinculadas al abastecimiento de combustible, que afectaron la programación de vuelos de algunas compañías aéreas y redujeron las alternativas de acceso desde varios mercados emisores.
En este contexto, la reconfiguración del mapa hotelero también generó repercusiones en el sector. Diversas cadenas internacionales modificaron su presencia en determinados establecimientos de la isla, aunque desde el destino aclaran que esto no implica el cierre de los hoteles ni una retirada total de las marcas más reconocidas.
Operadores: menos demanda, pero servicios en funcionamiento
Desde el mercado argentino, los operadores especializados reconocen que Cuba enfrenta una caída en la demanda, aunque destacan que la operación receptiva continúa desarrollándose sin mayores inconvenientes.

Claudio Palacios, director de Julia Tours, explicó que la limitada conectividad aérea impactó directamente en las ventas, especialmente por la reducción de opciones para llegar al destino. No obstante, aseguró que los pasajeros que viajan actualmente reciben asistencia normal y que los servicios contratados se prestan de acuerdo con lo previsto.
Según el ejecutivo, los traslados, excursiones y alojamientos continúan operativos, mientras que los establecimientos que permanecen en funcionamiento mantienen estándares adecuados de atención y abastecimiento para los visitantes.

Una visión similar comparte Marcelo Sonenblum, director de Tip Travel, quien señaló que la retracción comercial es evidente, aunque diferenció claramente la situación de ventas respecto de la operación diaria en el destino.
El empresario remarcó que los receptivos locales siguen garantizando los servicios y explicó que muchos hoteles atraviesan procesos de reorganización y consolidación de plazas, concentrando huéspedes en menos establecimientos, pero manteniendo abiertas las propiedades de categorías superiores.
Pese al escenario actual, Sonenblum considera que Cuba conserva un fuerte potencial turístico y entiende que, una vez superadas las dificultades coyunturales, volverá a posicionarse entre los destinos más demandados del Caribe.
Reestructuración hotelera y continuidad de la actividad
Desde la Oficina de Turismo de Cuba en Argentina también buscaron transmitir tranquilidad al canal comercial.

José Aguilera, director de la representación turística cubana en el país, explicó que los recientes movimientos de cadenas internacionales deben interpretarse como cambios administrativos y no como cierres definitivos de infraestructura turística.
Según detalló, muchos de los hoteles involucrados continuarán operando bajo nuevas administraciones o marcas, ya que las propiedades pertenecen al Estado cubano y forman parte de esquemas de gestión compartida con operadores internacionales.
En paralelo, los grupos hoteleros nacionales trabajan en la actualización de sistemas de reservas, procesos comerciales y estrategias promocionales para garantizar una transición ordenada y sin impactos para agencias y pasajeros.
Medios de pago y servicios esenciales
Otro de los temas que generó consultas dentro del sector fue la situación de los sistemas de pago internacionales. Frente a las restricciones existentes, las autoridades cubanas recuerdan que continúan vigentes alternativas como el uso de efectivo en monedas extranjeras y la adquisición de tarjetas prepagas habilitadas para operar dentro del país.
Respecto a los cortes de energía que afectan a distintas regiones de la isla, Aguilera sostuvo que la infraestructura turística estratégica dispone de sistemas de respaldo eléctrico que permiten garantizar el funcionamiento de hoteles y servicios vinculados a la actividad turística.
Además, afirmó que los traslados, excursiones y servicios receptivos continúan desarrollándose con normalidad, priorizando la atención y la seguridad de los visitantes.
Un destino que apuesta a la recuperación
Más allá de las dificultades actuales, el sector turístico cubano busca sostener su posicionamiento internacional apoyado en sus principales atributos: playas, patrimonio cultural, historia y una infraestructura turística desarrollada durante décadas.
Mientras operadores, hoteleros y autoridades avanzan en procesos de adaptación, el mensaje que transmiten al mercado es claro: Cuba atraviesa una etapa de reestructuración, pero mantiene en funcionamiento su oferta turística y continúa recibiendo visitantes en sus principales destinos.










































