Caribe Mexicano presenta oficialmente El Camino del Agua, una propuesta de turismo experiencial
diseñada para acercar al viajero consciente el «Sur del Caribe Mexicano»: una región inexplorada, mística y
profundamente inspiradora donde la naturaleza, la cultura y la historia se viven de forma cercana y
serena.
Pensada como una extensión de la experiencia que ofrecen Cancún y la Riviera Maya, esta ruta posiciona
a Chetumal, Bacalar y Mahahual como el complemento perfecto para los viajeros que buscan ir más allá
de las playas conocidas. Inspirada en los recorridos que el agua ha trazado a través del tiempo, dando vida
a paisajes, comunidades y tradiciones del sur del Caribe Mexicano, la propuesta integra rutas
experienciales que conectan naturaleza viva, cultura ancestral y el legado del mundo maya en una
narrativa única de viaje.
El Camino del Agua está enfocado en el turismo consciente y las experiencias inmersivas de alto valor
emocional. El ecosistema turístico del sur se articula de forma estratégica a través de la integración del
Tren Maya, los aeropuertos de Tulum y Chetumal, las comunidades locales y su extraordinario entorno
natural, consolidando así la gran puerta de entrada al principal centro cultural y experiencial del Mundo
Maya. www.caribemexicano.travel
TRES DESTINOS. UNA SOLA HISTORIA.
Chetumal, La Cuna del Mestizaje, es el punto de partida del recorrido. Sus rutas incluyen: El sitio
arqueológico de Kohunlich —con el imponente Templo de los Mascarones— y Oxtankah, ciudad
prehispánica donde la historia del mestizaje americano tomó forma. El paseo en lancha por la Laguna
Milagros hasta la frontera natural con Belice, en medio de manglares y aves tropicales, cierra una jornada
de profunda conexión con el territorio.
Bacalar, la Laguna de los Siete Colores, ofrece una combinación sin igual de arqueología y naturaleza. Los
sitios de Ichcabal —más antiguo que Chichén Itzá y recientemente abierto al público— y Chacchoben, el
mayor asentamiento de la Región de los Lagos, complementan los recorridos en pontón (barca) por las
aguas turquesa de la laguna, el kayaking en el balneario natural de Lol-ha y la visita al histórico Fuerte de
San Felipe.
Mahahual cierra el circuito con la magia del mar Caribe. Su propuesta estrella es el bautismo de buceo en
la segunda barrera de coral más grande del mundo, mientras que los buzos certificados pueden explorar
la Reserva de la Biosfera de Banco Chinchorro, el mayor atolón arrecifal de México, un santuario natural y
arqueológico marino con vestigios de barcos hundidos convertidos en tesoros históricos.
«El Camino del Agua no es solo una ruta turística: es una invitación a descubrir México de
manera tranquila, profunda y significativa. Un destino con alto potencial visual y sensorial,
diseñado para el viajero que busca autenticidad, exclusividad y una conexión genuina con
su entorno.»









































